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LAS DECISIONES DE SOPHIE. Episodio I.

Después del día del concierto nada volvió a ser lo mismo. Hubo un breve periodo de tranquilidad mientras Ian aún estaba inconsciente, pero en realidad es como la calma que precede a la tormenta. Quienquiera que fuese que le disparó se está tomando mucho tiempo y muchas molestias para hacer su vida un infierno. Lo cierto es que si esto no ha ocurrido antes no ha sido por que a Ian le faltaran enemigos. Allá donde íbamos, él se esforzaba en dejar huella. No son ni una ni dos las veces que ha dejado en ridículo a algún príncipe o a algún primogénito... Solo era cuestión de tiempo. Tal vez algún día Ian le tocaría las narices a alguien DEMASIADO importante, o tal vez algunos de sus enemigos se aliarían...

Yo no creo que haya efecto sin causa. El problema en este caso es que hay demasiadas causas posibles. Si hasta nosotros que nos hacemos llamar sus amigos alguna vez nos hemos sentido tentados por dejarle seco y bajar de generación.

El caso es que el fulano que sea, mató a la familia mortal y vampírica de Ian, a su representante artístico, a todas las personas que alguna vez ha conocido o querido. Esto en condiciones normales me daría lo mismo... Si no fuera porque el fulano en cuestión también ha decidido amenazarme. No quiero ser malinterpretada. No soy John Wayne, un maldito chulopiscinas que necesita ser el tío más macho al este del Mississippi. Yo soy más bien una persona pacífica, vivo como puedo y les dejo hacer lo propio a los demás, no me meto con nadie y espero que los demás hagan lo mismo conmigo. Pero alguien no opina lo mismo. Por lo que a mi respecta este problema ya no es de Ian. Quienquiera que sea es lo bastante poderoso como para poder entrar en mi mansión y clavarme una estaca.

De modo que ahora mismo las cosas están como sigue: Ian está un paso más cerca de volverse loco (no creo que cambie mucho su actitud, aún así). A Nimrod le da todo un poco igual, como de costumbre. Ivo está desaparecido. Jassim es el principal sospechoso de ser el autor material (que no el cerebro, el pobre nunca ha sido demasiado brillante) de los asesinatos de los conocidos de Ian. Y a mi, que ni me va ni me viene lo que le pueda ocurrir a un Brujah de mierda, me amenazan... Bravo por quien sea. En cualquier caso, ya es hora de dejar de bailar al son que quiere el bastardo en cuestión.

De modo que me he ido a París con Jassim. Los motivos son varios: allí tengo amigos, allí tengo a Gustav (la gárgola), allí tengo mi casa (la de Gary no está mal, pero no deja de ser una mala copia del original). Por otra parte, aquel terreno es conocido. Además, si ocurre algo, se supone que las sospechas no pueden caer sobre Jassim. También allí podré estudiar más a fondo la mente de Jassim. Y lo más importante de todo, podré estar lejos de Ian.